¿Qué es el infarto agudo del miocardio?

El término infarto agudo de miocardio (abreviado como IAM o IMA) es lo que popularmente se conoce como un ataque al corazón o infarto.

¿Qué lo ocasiona?

Una de las principales causas es el depósito focal de grasa (ateroma) y material fibroso (esclerosis) en la capa más interna de la pared de las arterias conocido como ateroesclerosis, afectando a las arterias de gran calibre, como la aorta, y a las de mediano calibre, como las arterias coronarias.

La enfermedad se inicia por la agresión mantenida de los factores de riesgo cardiovascular (tabaco, colesterol elevado, hipertensión, obesidad, estrés y diabetes) sobre determinadas áreas del árbol arterial. Esta agresión altera el normal funcionamiento del endotelio vascular, lo que provoca el acúmulo de grasa y células inflamatorias en la pared arterial.

La aterosclerosis es un proceso crónico. Una lesión puede tardar hasta 10-15 años en desarrollarse. En una misma arteria coronaria pueden aparecer lesiones en distintas fases de desarrollo. Esta enfermedad suele mantenerse silente durante años sin provocar ninguna limitación ni sintomatología en la persona que la padece. Cuando las lesiones avanzan pueden llegar a estrechar de forma significativa la luz de la arteria coronaria provocando cuadros de angina de pecho estable, o pueden erosionarse o romperse de forma brusca provocando la formación de un trombo que obstruya completamente la luz coronaria con la consecuente falta de irrigación sanguínea, la cual si se mantiene de forma prolongada produce la necrosis del tejido cardiaco o infarto.

Desafortunadamente, una vez que las lesiones están establecidas, no existen medicaciones específicas que hagan desaparecer la aterosclerosis.

¿Sabías sobre el Infarto Agudo de Miocardio qué?

  •  Antes de 1900 no se conocía muy bien la enfermedad, pero con el aumento en la expectativa de vida y el sedentarismo en la llamada “modernización” cobro gran relevancia.
  • Que fue en 1920 cuando se  introduce el electrocardiograma (ECG) en el diagnóstico del IAM, al establecer investigaciones en el ECG de perros.
  • Que en 1948 fue cuando se determino la existencia de factores de riesgo modificables (tabaquismo, consumo excesivo de bebidas alcohólicas, la obesidad, HTA, diabetes, dislipidemias) en el IAM.

Que no fue hasta la década de los 60 y 70 donde se realizaron aportes importantes para la detección,  manejo y tratamiento de esta enfermedad.

  • Actualmente es una de las principales causas de muerte en hombres y mujeres en todo el mundo.
  • Es considera una emergencia médica.

 

Existen cuatro grandes síntomas en el IAM.

  1. Dolor premonitorio: El cual se presenta hasta en un tercio de los pacientes como una sensación rara de indigestión en el pecho.
  2. Dolor de infarto: Es un dolor fuerte que va aumentando de intensidad rápidamente hasta alcanzar su intensidad máxima en unos cuantos minutos (el dolor es más grave.) en este momento los pacientes empiezan a sudar frío, se sienten débiles, aprensivos con sensación de muerte inminente, se mueven por doquier y buscan la posición más cómoda. Prefieren no acostarse. También se puede presenta nauseas, mareo, síncope, disnea, tos, sibilancias y distensión abdominal.
  3. Infarto indoloro: En una minoría de los casos de IAM no existe dolor o es mínimo y está oculto por las complicaciones inmediatas.
  4. Muerte súbita y arritmias tempranas: en el infarto encontramos que el 255 de los pacientes morirán antes de llegar al hospital, estas muertes se presentan principalmente por fibrilación ventricular y es durante las primeras horas del suceso.

¿Diagnostico?

El diagnóstico se establece por el cuadro clínico, pero hay que confirmarlo mediante algunos exámenes entre los cuales están las enzimas cardiacas, el ECG, la radiografía de tórax y el eco cardiograma todos junto a la clínica del paciente.

¿Qué podemos hacer para evitar la formación de la ateroesclerosis y llegar sufrir un IAM?

El mejor tratamiento es la prevención primaria. Se debe actuar tempranamente mediante la realización de chequeos médicos para el correcto diagnostico sobre los factores de riesgo cardiovascular con el fin de evitar o retrasar el desarrollo de lesiones y reducir, en lo posible, el número de lesiones vulnerables. Además de la promoción de estilos de vida saludables con una dieta correcta y actividad física. En la prevención secundaria la administración de fármacos entra en juego  y por último el tratamiento específico de cada una de las enfermedades que provoca el síndrome de ateroesclerosis.