Los nevos o lunares, como se los conoce vulgarmente, son muy frecuentes, la mayor parte de los individuos tienen por lo menos un nevo, y en algunos casos se pueden tener varios nevos, más de cuarenta. Si bien la descripción característica de un nevo es una mancha marrón oscura, existe una gran variedad de presentaciones las cuales pueden adquirir distintos aspectos.

Pueden localizarse en cualquier lugar de la piel, pueden estar aislados o agrupados, y generalmente son lesiones pardo-amarronadas que pueden medir distintos tamaños. El color está dado por la presencia de un tipo de células que contienen un pigmento denominado melanina.

La mayor parte de los nevos aparece antes de los veinte años de vida, y tienen un patrón de crecimiento bastante característico: en el momento que aparecen en general son lesiones amarronadas o negras, planas, semejantes a una peca, con el tiempo van aumentando de tamaño, pueden adquirir pelos, sobreelevarse de la superficie de la piel, y muy lentamente van perdiendo el color hasta desaparecer, como ocurre en la mayoría de los casos alrededor de los 50 o 60 años.

En algunas situaciones particulares los nevos pueden adquirir un color muy oscuro e inclusive aparecer lesiones nuevas, esto ocurre luego de la exposición solar, durante la adolescencia o el embarazo.

¿Los lunares son todos iguales?

Existen muchos tipos diferentes de nevos que tendrán distintos comportamientos en su evolución.Hay nevos con mayor riesgo de transformación maligna, algunos de éstos pueden dar origen a la aparición de un tipo de cáncer de piel, el melanoma. Este riesgo aumenta por la exposición solar.

Existen nevos que están presentes desde el nacimiento o desde los primeros meses de vida  en el 1% de los recién nacidos, y se denominan nevos melanocíticos congénitos ; éstos tienen un riesgo ligeramente mayor que los nevos que aparecen más tarde, de desarrollar melanoma.

Cuando los nevos congénitos son mayores de 20cm, o cubren toda una región corporal como el brazo o la zona del traje de baño, se llaman nevos melanocíticos gigantes. Estos nevos tienen un riesgo del 12% de transformarse en melanoma, por lo cual deben ser controlados estrictamente por el dermatólogo. De todas maneras éstos nevos gigantes son muy raros.

Otro tipo de nevos con características particulares son los nevos llamados displásicos o atípicos ; éstos  generalmente son hereditarios, de mayor tamaño, con bordes irregulares, y color más oscuro en el centro. Los individuos con nevos displásicos tienen mucho más riesgo de desarrollar melanoma a lo largo de la vida ; por esta razón estos pacientes también deben ser controlados periódicamente por el dermatólogo, para que el especialista pueda detectar cualquier lesión que considere sospechosa de malignidad y actúe tempranamente lo cual es de suma importancia en el pronóstico del paciente.

¿Todas los lunares  son de color amarronado?

No, ya que  existen otras lesiones que a simple vista son diferentes a los nevos pero que también los son. Estas pueden ser color piel, pardo amarronadas, e inclusive azulados, con o sin pelos, planos o sobreelevados, de diferentes tamaños, etc. Lo que volvemos a destacar es que cualquier cambio de aspecto de las lesiones o cualquier duda  es muy importante realizar la consulta temprana al especialista ya que ésto puede prevenir complicaciones posteriores.

¿Qué es el ABCD de los lunares?

Es el dermatólogo quien debe examinar periódicamente las lesiones névicas en un paciente; de todas maneras existen una serie de recomendaciones para realizar un autoexamen de los nevos la cual evalúa el riesgo de padecer melanoma ; se la conoce como ABCD.

A: Evalúa la ASIMETRIA de la lesión, si se traza una línea imaginaria por la mitad del nevo. A mayor asimetría mayor riesgo.

B: Evalúa los BORDES de la lesión, si estos son irregulares, con entradas y salidas, representan un mayor riesgo.

C: evalúa el COLOR, si éste no es uniforme, o es muy oscuro, representa mayor riesgo.

D: Evalúa el DIAMETRO; los nevos mayores de 5mm son más riesgosos.

Si el paciente observa alguna de estas características en sus lunares debe consultar inmediatamente al dermatólogo para una correcta evaluación, y decida la conducta a adoptar.